Ejercicio

Un perro guía no necesita hacer ejercicio. Los paseos diarios y el trabajo son suficientes para él. Si se controla la comida adecuadamente, no sufrirá sobrepeso. Sin embargo, si el usuario quiere, puede compartir algunas actividades físicas con su perro guía tales como pasear por el campo o montaña o nadar.

El ejercicio no debe ser breve y explosivo, ya que puede ejercer una influencia estresante negativa. En su lugar, se busca realizar una estimulación física más moderada y de mayor duración.

Si el perro no ha llevado una estimulación física activa tendría que aumentar el nivel gradualmente a lo largo de varias semanas. El ejercicio excesivo es quizás más perjudicial que el no hacer suficiente.

Para pasear por la montaña o nadar lo más aconsejable es que pueda ir suelto. Si en algunos tramos tuviese que ir atado, es preferible que sea de un arnés normal, en todo caso no se debe usar collar de castigo (ahogo o semiahogo) en el campo. De esta forma protegemos su columna vertebral de los latigazos que puede llevarse al recibir al llevarse un tirón involuntario.

Para pasear por el campo es preferible dejar al perro suelo o atado de un arnés normal (no el arnés de perro guía) y guiarse usando una barra de direccionalidad. De esta forma, ambos podréis disfrutar del paseo en lugar de hacerle trabajar.

Si el perro necesitase bajar de peso, el ejercicio más recomendable es nadar porque previenen los impactos que pueden sufrir las articulaciones que otros ejercicios pueden causar. También es necesario hacer ejercicios de calentamiento antes de empezar el ejercicio y de relajación para prevenir calambres, aumentar gradualmente el ritmo cardiaco, etcétera.

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