Jubilación

La vida laboral del perro guía viene determinada por su estado de salud. Cuando surgen enfermedades o el perro ha alcanzado los 10 años, aproximadamente, su capacidad física le puede impedir seguir trabajando.

El perro puede continuar viviendo con su propietario mediante un contrato de donación de la escuela al usuario, o bien puede volver a la Fundación (la cual se hará cargo), o puede ser adoptado por una familia. A partir del momento de su jubilación el perro guía pasa a ser animal de compañía.

Si se tuviese conocimiento de que un perro guía jubilado sigue utilizándose como tal, será motivo de comprobación y retirada, aun cuando se hubiese firmado la donación como animal de compañía.

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