Paseos

Para que no pase demasiado tiempo aguantando sus necesidades (provocando que trabaje peor), debe tener al menos tres paseos diarios. El paseo de un perro debe ser un momento relajado en el que se le permita al perro olfatear libremente. Dejar la correa larga para darle cierta libertad a nuestro alrededor en su momento de descanso.

Es muy favorable fomentar que el perro se estimule explorando. Siempre que el perro tome la iniciativa, es recomendable permitirle relacionarse con otros perros y personas durante el paseo.

Si cogiese algo del suelo que temamos que se pueda tragar o cortar, es preferible intercambiárselo por premios a quitárselo y enfadarnos. Si le regañamos por coger cosas del suelo, aprenderá a hacerlo cuando no te des cuenta o puede llegar a provocar que se trague cosas que normalmente no les interesa a los perros, como ocurre frecuentemente con las piedras.

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